Un café y una excursión al baño: ¿por qué la infusión provoca tantos apurones? Todavía no hay respuestas concretas pero se cree que es un laxante. Es la conclusión a la que llegó la American Chemical Society en un estudio en el que concluyeron que “para algunas personas el café puede actuar con efectos propios de un laxante”. No tiene que ver con la cafeína, ya que incluso el descafeinado provoca las mismas reacciones, sino con el N-metilpiridinio. Este compuesto químico se crea durante el proceso del tueste del café, generando mayores niveles de ácido gástrico. Por eso, los cafés oscuros y más tostados podrían resultar algo más fáciles de actuar como laxante para los estómagos más sensibles. Otro estudio de la US National Library Medicine National Institutes of Health apoya el hecho de que el café acelera el proceso de vacío gástrico que se produce en el intestino delgado. Lo que sí se sabe es que el café es un diurético, pero ésa es otra historia.